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Si realizas operaciones bancarias, debes saber qué es el BIN o Bank Identification Number y cuál es su importancia. En esta ocasión resolveremos todas tus dudas al respecto.
La seguridad al momento de realizar operaciones bancarias es de suma importancia para el usuario. Además del BIN, el sistema SPEI es fundamental para garantizar la rapidez y confiabilidad de las transferencias electrónicas entre bancos en México.Por esa razón, los bancos han creado estrategias que protegen tus datos bancarios y permiten que compres con mayor certidumbre.
Uno de estos métodos es el BIN que son los primeros 6 números de la tarjeta del banco. El primer número está relacionado con la compañía y el sector al que pertenece, los otros 5 números ayudan a saber quién es la institución financiera emisora de la tarjeta de crédito, débito o prepago.
Si quieres conocer más elementos esenciales que componen una tarjeta, consulta esta guía sobre las características de las tarjetas físicas.
La clasificación del primer número del BIN / Bank Identification Number es la siguiente:
El Bank Identification Number es un tipo cédula de identificación del banco. El resto de los dígitos de la tarjeta permiten identificar al titular de la tarjeta. En la parte de atrás habrá otros números en el CVV que ayudan a disminuir el riesgo de fraude en las compras en línea.
Por lo general, los consumidores no usan el BIN para hacer las compras como sucede con el CVV que incluso es una secuencia numérica que las personas tienden a memorizar para agilizar sus compras en línea.
Sin embargo, conocer su función es esencial si operas en entornos de alto volumen como el comercio al por mayor, donde la validación masiva de tarjetas es común.
Sin embargo, como usuario de cualquier tipo de tarjeta bancaria, es importante saber sobre el BIN porque cuando haces una compra o transacción, la institución emisora recibe una autorización.
Con la solicitud se verifica la legitimidad de la cuenta y si hay fondos disponibles, se aprueba la transacción. Es decir, con el Bank Identification Number las instituciones bancarias pueden identificar a aquellas tarjetas que han estado comprometidas o fueron robadas.
Es indispensable aclarar que el BIN o Bank Identification Number también ayuda a facilitar las transacciones financieras. Este número es utilizado para aumentar la velocidad y eficiencia del pago con tarjetas. Esto sucede porque cuando los usuarios deslizan su tarjeta, el procesador de datos escanea el BIN para validarla.
Además, sirve para proteger a los consumidores de robo de identidad y fraude. De ahí su importancia de mantener este número de forma confidencial.
El BIN constituye una herramienta fundamental en la prevención de fraude financiero, proporcionando la primera línea de defensa en los sistemas de seguridad bancaria. Su efectividad radica en la capacidad de identificar patrones anómalos y comportamientos sospechosos en tiempo real durante las transacciones.
Los sistemas antifraude utilizan el BIN para establecer perfiles de riesgo basados en características específicas del emisor. Por ejemplo, pueden identificar discrepancias entre la ubicación geográfica del usuario y el país de emisión de la tarjeta, lo que puede indicar un uso fraudulento.
La prevención de fraude mediante BIN también incluye la identificación de tarjetas comprometidas o robadas. Cuando un emisor reporta una tarjeta como fraudulenta, el BIN permite que los sistemas de seguridad identifiquen rápidamente otras tarjetas del mismo lote que podrían estar en riesgo.
Las técnicas modernas de detección de fraude que utilizan información del BIN han evolucionado hacia sistemas de inteligencia artificial y aprendizaje automático. Estos sistemas analizan patrones de comportamiento históricos asociados con BIN específicos para identificar transacciones potencialmente fraudulentas.
Una técnica particularmente efectiva es el análisis de velocidad de transacciones, que monitorea la frecuencia de uso de tarjetas con BIN similares. Si se detecta un número inusualmente alto de transacciones fallidas con el mismo BIN en un período corto, el sistema puede activar alertas de seguridad.
Los sistemas modernos también implementan análisis de geolocalización avanzado, comparando la ubicación de la transacción con los patrones históricos de uso asociados con el BIN. Esta técnica es especialmente efectiva para detectar ataques automatizados donde los delincuentes utilizan múltiples tarjetas con el mismo BIN desde una ubicación centralizada.
La protección del BIN requiere la implementación de múltiples capas de seguridad tanto a nivel individual como empresarial. Para los consumidores, la primera línea de defensa es mantener la confidencialidad de la información completa de la tarjeta, incluyendo los primeros dígitos que conforman el BIN.
Es fundamental utilizar únicamente redes seguras para realizar transacciones en línea, evitando conexiones wifi públicas que pueden ser interceptadas por ciberdelincuentes. Además, los usuarios deben monitorear regularmente sus estados de cuenta para identificar rápidamente cualquier transacción no autorizada.
Para las empresas que procesan pagos, las buenas prácticas incluyen la implementación de sistemas de validación multicapa que no dependan únicamente del BIN. La combinación de verificación de CVV, validación de dirección y autenticación 3D Secure proporciona una protección más robusta contra el fraude.
La identificación bancaria BIN representa el sistema estándar más utilizado globalmente para identificar emisores de tarjetas de pago. Este código numérico, que tradicionalmente ocupa los primeros 6 posiciones de cualquier tarjeta bancaria, contiene información codificada que permite identificar inmediatamente la institución financiera emisora.
El primer dígito del BIN identifica la industria o red de pago principal. Por ejemplo, las tarjetas que inician con 4 pertenecen a la red Visa, mientras que aquellas que comienzan con 5 corresponden a Mastercard. Los dígitos siguientes especifican el banco emisor específico dentro de esa red.
La identificación bancaria BIN ha evolucionado para adaptarse al crecimiento del sector financiero digital. La transición hacia BIN de 8 dígitos ha permitido que más instituciones financieras puedan obtener códigos únicos, facilitando la expansión de servicios de pago digital y fintech.
El funcionamiento de la identificación BIN en las tarjetas sigue un proceso estructurado y automatizado. Cuando un cliente presenta su tarjeta para realizar una transacción, el sistema de punto de venta o la plataforma de comercio electrónico lee inmediatamente los primeros dígitos para identificar el BIN.
Una vez identificado el BIN, el sistema consulta una base de datos global que contiene información sobre todos los códigos registrados. Esta consulta proporciona datos esenciales como el banco emisor, el país de origen, el tipo de tarjeta y las características específicas del producto financiero.
El proceso de identificación BIN ocurre en milisegundos y forma parte integral del flujo de autorización de pagos. Esta velocidad es crucial para mantener una experiencia de usuario fluida mientras se aseguran los más altos estándares de seguridad en las transacciones financieras.
La identificación BIN desempeña un papel fundamental en los procesos de autorización de pagos, actuando como el primer filtro de seguridad en cualquier transacción. Su importancia radica en la capacidad de validar instantáneamente la legitimidad de una tarjeta antes de proceder con verificaciones adicionales.
Durante el proceso de autorización, el BIN permite que los sistemas determinen las reglas de procesamiento específicas que deben aplicarse. Diferentes emisores pueden tener requisitos distintos para la autorización, y el BIN facilita la aplicación automática de estas políticas sin intervención manual.
Además, la identificación BIN es esencial para la aplicación de medidas de seguridad adicionales como la autenticación 3D Secure. El sistema puede determinar automáticamente si una transacción requiere verificación adicional basándose en el perfil de riesgo asociado con el BIN específico.
El número de identificación bancaria es un sistema de codificación numérica que permite identificar de manera única a las instituciones financieras emisoras de tarjetas de pago. Este código se encuentra integrado en los primeros dígitos de toda tarjeta bancaria y actúa como una "huella digital" que identifica tanto al banco emisor como al tipo de producto financiero.
Este sistema de identificación resulta esencial para el funcionamiento del sistema financiero global, ya que permite que las transacciones sean procesadas de manera segura y eficiente. Cada número de identificación bancaria contiene información específica sobre el emisor, el país de origen y el tipo de tarjeta, facilitando la validación automática en tiempo real.
La importancia del número de identificación bancaria radica en su capacidad para establecer confianza en las transacciones digitales. Al verificar instantáneamente la legitimidad de una tarjeta, este sistema reduce significativamente el riesgo de fraude y acelera el proceso de autorización de pagos.
Aunque frecuentemente se utilizan como sinónimos, existen diferencias conceptuales importantes entre el número de identificación bancaria y el BIN (Bank Identification Number). El número de identificación bancaria es el concepto más amplio que abarca todos los sistemas de identificación utilizados por las instituciones financieras.
El BIN, por su parte, es la implementación específica más común del número de identificación bancaria, conformado tradicionalmente por los primeros 6 dígitos de las tarjetas de pago. Sin embargo, con la evolución del sistema financiero, algunos BIN han expandido su estructura hasta 8 dígitos para proporcionar mayor capacidad de identificación.
La diferencia principal radica en que el número de identificación bancaria puede incluir otros sistemas de codificación utilizados por diferentes redes de pago, mientras que el BIN se refiere específicamente al estándar ISO utilizado por las principales redes como Visa, Mastercard y American Express.
Los términos BIN (Bank Identification Number) e IIN (Issuer Identification Number) se refieren esencialmente al mismo concepto, pero representan una evolución en la terminología de la industria de pagos.
BIN (Bank Identification Number) Tradicionalmente, los primeros 6 dígitos de una tarjeta de pago se conocían como BIN. Este término surgió cuando los bancos eran los principales emisores de tarjetas de crédito y débito. El BIN permitía identificar la institución bancaria específica que había emitido la tarjeta.
IIN (Issuer Identification Number) Con la diversificación del mercado de pagos, aparecieron nuevos tipos de emisores más allá de los bancos tradicionales, como cooperativas de crédito, fintechs, empresas de tecnología financiera y otros proveedores de servicios de pago. Para reflejar esta realidad más amplia, la industria adoptó el término IIN, que es más inclusivo y preciso.
Diferencias clave:
La principal diferencia radica en el alcance conceptual. Mientras que BIN se limitaba a identificar bancos, IIN abarca cualquier entidad autorizada para emitir instrumentos de pago, incluyendo instituciones no bancarias.
Transición y uso actual: Aunque técnicamente IIN es el término más apropiado y moderno, BIN sigue siendo ampliamente utilizado en la industria por tradición y familiaridad. Muchos sistemas y documentación técnica continúan usando ambos términos de manera intercambiable.
Características comunes: Independientemente del término utilizado, estos identificadores mantienen las mismas funciones: facilitar el enrutamiento de transacciones, identificar el emisor, determinar el tipo de tarjeta y habilitar validaciones de seguridad en los sistemas de pago.
En la práctica, ambos términos se refieren a los mismos 6-8 dígitos iniciales de una tarjeta de pago y cumplen idénticas funciones operativas en el ecosistema de pagos digitales.
El BIN es uno de los componentes fundamentales en cualquier programa de emisión de tarjetas, ya que identifica al emisor ante Visa, Mastercard y otros participantes del ecosistema de pagos.
El BIN es mucho más que un código técnico: para una fintech, es la llave de entrada al ecosistema global de pagos. Sin un BIN asignado, ninguna institución puede emitir tarjetas de crédito, débito o prepago bajo su propia identidad como emisor.
Rol del BIN en la emisión de tarjetas
Cuando una fintech emite una tarjeta, necesita un identificador que la represente ante toda la infraestructura de pagos. El BIN cumple exactamente esa función: es el código que declara "esta tarjeta fue emitida por esta institución". Sin él, no existe la posibilidad de procesar transacciones, aplicar reglas de negocio propias ni controlar la experiencia del usuario final.
Identificación del emisor ante la red de pagos
Las redes de pago como Visa y Mastercard necesitan saber, en cada transacción, quién emitió la tarjeta para poder enrutar correctamente las solicitudes de autorización. El BIN es el mecanismo que hace posible esa identificación en milisegundos. Cuando un comercio procesa un pago, el BIN le dice al sistema a qué institución debe consultar para aprobar o rechazar la operación.
Importancia para programas de tarjetas
Para cualquier fintech que quiera lanzar un programa de tarjetas —ya sea una tarjeta de nómina, una tarjeta corporativa o una prepago de beneficios— el BIN es el primer requisito operativo. Define el tipo de producto, los límites aplicables, los países donde puede usarse y las reglas de seguridad asociadas. En pocas palabras, sin BIN no hay programa de tarjetas posible.
El BIN no es universal en su funcionamiento: dependiendo del tipo de producto financiero, cumple roles distintos y se gestiona de maneras diferentes.
Diferencias según el producto financiero
En las tarjetas de débito, el BIN indica que la transacción debe verificarse contra una cuenta bancaria activa con fondos disponibles en tiempo real. En las tarjetas de crédito, el BIN está asociado a una línea de crédito, lo que implica reglas adicionales como límites de gasto, tasas de interés y plazos. En las tarjetas prepago, el BIN identifica un saldo precargado y puede incluir restricciones como uso solo en ciertos comercios o limitaciones para retiros en cajeros automáticos.
Cómo se asignan los BIN a distintos programas
Los BIN no se asignan de forma aleatoria. Las redes de pago (Visa, Mastercard, American Express) son las responsables de asignar rangos de BIN a los emisores, quienes a su vez los configuran según el tipo de producto. Un banco o fintech puede tener distintos BIN para su tarjeta de crédito clásica, su tarjeta gold y su producto prepago, ya que cada uno representa características y reglas de procesamiento diferentes.
El BIN no opera de forma aislada. Es un componente central que conecta múltiples capas de la infraestructura financiera, y entender esas conexiones es clave para cualquier fintech que quiera escalar su operación.
Relación con procesadores de pago
Los procesadores de pago —empresas que gestionan técnicamente la autorización de transacciones— utilizan el BIN para determinar cómo enrutar cada operación. Cuando una transacción llega al procesador, lo primero que hace es leer el BIN para saber a qué emisor debe consultar y qué reglas de procesamiento aplicar.
Relación con plataformas de emisión
Las plataformas de emisión (o Issuer Processors) son el puente tecnológico entre el BIN del emisor y la red de pagos. Administran el rango de números de tarjeta asociados al BIN, gestionan las autorizaciones en tiempo real y mantienen el estado de cada cuenta. Para una fintech, elegir la plataforma de emisión adecuada es tan importante como obtener el BIN en sí.
Relación con Visa y Mastercard
Visa y Mastercard son las entidades que, en última instancia, otorgan los BIN a los emisores que cumplen sus requisitos. Estas redes establecen las reglas de uso, los estándares de seguridad y los procesos de certificación que cualquier institución debe cumplir para operar con un BIN activo. La relación entre el emisor y la red de pagos es continua: no termina con la asignación del BIN, sino que implica cumplimiento normativo y auditorías periódicas.
El BIN habilita modelos de negocio que hace una década eran exclusivos de los grandes bancos. Hoy, distintos tipos de fintechs lo utilizan para construir productos financieros innovadores.
Neobancos
Los neobancos emiten tarjetas de débito o crédito bajo su propio BIN, lo que les permite controlar la experiencia del usuario de extremo a extremo: desde los límites de gasto hasta las notificaciones push al momento de cada transacción. El BIN propio les da identidad como emisor y les permite diferenciarse de la banca tradicional.
Wallets digitales
Plataformas de pagos digitales utilizan BIN para emitir tarjetas virtuales que los usuarios pueden agregar a sus wallets móviles. Esto les permite operar en cualquier terminal de pago que acepte Visa o Mastercard, sin necesidad de emitir plásticos físicos en una primera etapa.
Tarjetas corporativas
Las fintechs B2B usan BIN específicos para emitir tarjetas corporativas con controles granulares: límites por empleado, restricciones por categoría de comercio (MCC), reportes en tiempo real y políticas de gasto automatizadas. El BIN corporativo permite identificar este tipo de producto y aplicar reglas distintas a las de una tarjeta de consumo.
Programas de beneficios
Empresas de retail, aerolíneas o programas de lealtad utilizan BIN para emitir tarjetas co-branded o de beneficios que identifican automáticamente al portador como miembro de un programa específico. Al procesar una transacción con ese BIN, el sistema puede activar automáticamente descuentos, acumulación de puntos u otros beneficios.
Obtener un BIN es un proceso formal que requiere cumplir con requisitos regulatorios, técnicos y comerciales. Existen dos grandes caminos: obtenerlo directamente a través de las redes de pago, o hacerlo mediante un modelo de patrocinio (BIN Sponsorship).
Este modelo implica que la institución se convierte en miembro directo de una red de pagos como Visa o Mastercard, asumiendo todas las responsabilidades operativas y regulatorias que eso conlleva.
Requisitos generales
Para solicitar un BIN directamente, la institución debe estar legalmente constituida, contar con licencias financieras vigentes en su jurisdicción y demostrar solvencia operativa. Las redes de pago evalúan el modelo de negocio, el volumen proyectado de transacciones y la capacidad técnica del solicitante antes de asignar un rango de BIN.
Relación con las redes de pago
Convertirse en emisor directo implica firmar contratos de membresía con Visa, Mastercard u otra red, cumplir con sus estándares técnicos (como PCI DSS) y pagar las tarifas de membresía correspondientes. La relación es directa y continua: el emisor reporta a la red, recibe actualizaciones normativas y es auditado periódicamente.
Consideraciones regulatorias
En la mayoría de los países, solo las instituciones con licencia bancaria o equivalente pueden ser miembros directos de las redes de pago. En México, por ejemplo, esto implica cumplir con los requisitos establecidos por la CNBV y el Banco de México. Para una fintech sin licencia bancaria propia, este camino puede ser largo y costoso, lo que hace que el modelo de patrocinio sea una alternativa más accesible.
El BIN Sponsorship es el modelo más común para fintechs que quieren emitir tarjetas sin convertirse en miembros directos de las redes de pago.
Cómo funciona el modelo
En este esquema, un banco o proveedor de Banca como Servicio (BaaS) —que ya es miembro de las redes de pago— actúa como patrocinador. El banco cede o comparte un rango de su BIN a la fintech, asumiendo la responsabilidad regulatoria ante la red. La fintech, a su vez, gestiona la experiencia del producto y la relación con sus usuarios finales, pero opera bajo el paraguas legal y técnico del banco patrocinador.
Cuándo suele utilizarse
El BIN Sponsorship es la opción preferida en los siguientes escenarios: fintechs en etapa temprana que no cuentan aún con una licencia financiera propia; empresas que quieren lanzar un programa de tarjetas con rapidez y sin asumir los costos de una membresía directa con las redes; y startups que buscan validar su modelo de negocio antes de invertir en infraestructura regulatoria propia.
Muchas fintechs optan por obtener acceso a un BIN mediante un esquema de BIN Sponsorship, donde una institución financiera autorizada permite utilizar su BIN para emitir tarjetas sin necesidad de convertirse en banco. Conoce más sobre que es un BIN Sponsorship y como funciona.
No existe una respuesta única. La decisión depende de los objetivos de largo plazo, el momento del negocio y la capacidad operativa de cada empresa.
Tiempo de implementación
Obtener un BIN directamente puede tomar entre 12 y 24 meses, considerando los procesos de licenciamiento, certificación técnica y onboarding con las redes de pago. El BIN Sponsorship, en cambio, puede acortar ese plazo a semanas o pocos meses, ya que el banco patrocinador ya tiene toda la infraestructura en orden.
Costos
El camino directo implica inversiones significativas: tarifas de membresía con las redes, costos de certificación PCI DSS, infraestructura tecnológica propia y equipo especializado. El Sponsorship traslada parte de esos costos a una tarifa de servicio pagada al patrocinador, lo que reduce la inversión inicial pero puede representar un mayor costo variable a medida que crece el volumen.
Control operativo
Con un BIN propio, la institución tiene control total sobre las reglas de procesamiento, los límites, los productos y las integraciones. Con BIN Sponsorship, ese control es parcial: algunas decisiones quedan sujetas a las políticas del banco patrocinador, lo que puede limitar la velocidad de innovación en ciertos casos.
Escalabilidad
A largo plazo, las empresas con alto volumen de tarjetas activas suelen migrar hacia un BIN propio para reducir costos por transacción y ganar autonomía operativa. Sin embargo, comenzar con Sponsorship y escalar gradualmente es una estrategia válida y cada vez más común en el ecosistema fintech latinoamericano.
Antes de iniciar el proceso de obtención de un BIN, es fundamental entender el marco de requisitos y los costos asociados, tanto en el modelo directo como en el de patrocinio.
Cumplimiento normativo
Cualquier institución que quiera emitir tarjetas debe demostrar cumplimiento con la regulación financiera local. En México, esto incluye contar con autorización de la CNBV (en caso de ser una institución financiera regulada), cumplir con las disposiciones de prevención de lavado de dinero (PLD) y tener políticas de KYC (Know Your Customer) implementadas. Las redes de pago también exigen cumplimiento con sus propios marcos normativos internacionales.
Relación con el emisor
Si se opta por el modelo de Sponsorship, la relación contractual con el banco emisor debe estar bien definida. Esto incluye acuerdos sobre responsabilidad ante fraudes, procesos de contracargos (chargebacks), límites de emisión y condiciones de terminación del contrato. Una relación mal estructurada con el banco patrocinador puede generar riesgos operativos y legales significativos.
Procesamiento
Para operar con un BIN, la institución debe conectarse a un procesador de pagos certificado que pueda gestionar las autorizaciones en tiempo real. Esto implica integrar APIs, cumplir con estándares de seguridad y garantizar disponibilidad operativa (uptime) acorde a los requisitos de las redes de pago.
Gestión de tarjetas
Es necesario contar con un sistema de gestión de tarjetas (Card Management System o CMS) que administre el ciclo de vida de cada tarjeta: emisión, activación, bloqueo, reposición y cancelación. Este sistema también gestiona los saldos, límites y reglas de autorización asociadas al BIN.
Seguridad y cumplimiento
Todo emisor debe cumplir con el estándar PCI DSS (Payment Card Industry Data Security Standard), que establece los requisitos mínimos de seguridad para el manejo de datos de tarjetas. La certificación PCI DSS no es opcional: es un requisito exigido tanto por las redes de pago como por los procesadores.
Integraciones
El desarrollo e integración con procesadores de pago, sistemas de autorización y plataformas de emisión puede representar inversiones que van desde decenas de miles hasta cientos de miles de dólares, dependiendo de la complejidad del producto y el proveedor elegido.
Certificaciones
La certificación PCI DSS y los procesos de auditoría de las redes de pago tienen costos anuales que varían según el tamaño de la operación. Además, cada vez que se realizan cambios significativos en la infraestructura, puede requerirse una recertificación.
Operación
Los costos operativos incluyen las tarifas de intercambio y esquema que cobran las redes de pago por cada transacción procesada, así como los costos de mantenimiento de la plataforma tecnológica, atención a contracargos y gestión de fraudes.
Tarifas del sponsor
El banco patrocinador cobra una tarifa por cada tarjeta emitida o por volumen de transacciones procesadas. Esta tarifa compensa al banco por asumir la responsabilidad regulatoria y por el uso de su infraestructura. Los rangos varían ampliamente según el tamaño del programa y el poder de negociación de la fintech.
Costos operativos
Aunque el Sponsorship reduce la inversión inicial, siguen existiendo costos operativos: integración con la plataforma del patrocinador, gestión de contracargos, servicio al cliente y cumplimiento normativo propio (PLD, KYC). Estos costos no desaparecen con el modelo de Sponsorship; simplemente se distribuyen de manera diferente.
Escenarios más comunes
El modelo de Sponsorship resulta más conveniente en etapas tempranas, cuando el volumen de tarjetas no justifica la inversión en un BIN propio. A medida que el programa crece y el costo por tarjeta del patrocinador supera el costo equivalente de operar con infraestructura propia, muchas fintechs evalúan la migración hacia un BIN dedicado. La decisión óptima depende siempre del volumen proyectado, el margen del producto y la estrategia de largo plazo de la empresa.
Los sistemas financieros modernos dependen del número de identificación bancaria para múltiples funciones críticas. En primer lugar, facilita el enrutamiento automático de transacciones hacia la red de pago correcta, asegurando que cada operación llegue al procesador adecuado sin intervención manual.
Además, este sistema permite la implementación de controles de cumplimiento normativo, ya que los procesadores pueden identificar inmediatamente el país de origen de una tarjeta y aplicar las regulaciones locales correspondientes. Esto resulta especialmente importante en transacciones internacionales donde deben considerarse diferentes marcos regulatorios.
El número de identificación bancaria también es fundamental para la categorización de productos financieros. Permite a los sistemas distinguir entre tarjetas de crédito, débito y prepago, así como identificar niveles de servicio específicos como tarjetas premium o corporativas, lo que facilita la aplicación de políticas comerciales diferenciadas.

El uso del BIN es fundamental en el procesamiento de transacciones electrónicas. Cuando un cliente introduce los datos de su tarjeta en un sistema de pago, el BIN permite al procesador identificar inmediatamente la red de la tarjeta (Visa, Mastercard, American Express) y enrutar la transacción correctamente.
Los sistemas de comercio electrónico utilizan el BIN para determinar el país de emisión de la tarjeta, lo que resulta esencial para:
Para qué sirve el BIN en seguridad es una pregunta clave. Los sistemas antifraude analizan el BIN para:
El BIN permite clasificar las tarjetas según:
Tradicionalmente, los BIN utilizaban 6 dígitos para identificar al emisor. Sin embargo, el crecimiento exponencial del número de instituciones financieras y productos de pago llevó a la implementación del estándar ISO 8583, que permite BIN de hasta 8 dígitos.
Los BIN de 6 dígitos ofrecen aproximadamente 1 millón de combinaciones posibles, mientras que los de 8 dígitos proporcionan hasta 100 millones de combinaciones. Esta expansión permite:
La transición a BIN de 8 dígitos requiere que las empresas:
Un ataque BIN es una técnica de fraude donde los ciberdelincuentes utilizan software automatizado para generar números de tarjeta válidos basándose en BIN conocidos. Este tipo de fraude por BIN implica:
Los ataques bin funcionan mediante:
Para interpretar correctamente un BIN, es importante entender que:
El BIN es una herramienta fundamental en el ecosistema de pagos digitales que facilita transacciones seguras y eficientes. Su correcta implementación y gestión son cruciales para cualquier negocio que procese pagos electrónicos en la actualidad.
El BIN lo necesita cualquier empresa que tenga un programa de tarjetas, lo que a su vez significa que requiere de un patrocinador bancario, es decir, que un banco o un proveedor de banca como servicio (BaaS) revise o apruebe tu programa de tarjetas.
Por lo que si estás pensando en tener tu propio programa de tarjetas es fundamental que un proveedor te ayude con la emisión de BINs, así mismo, otro punto que debes considerar es el rango del BIN.
Este rango es el subconjunto de un BIN completo, que es el conjunto de números de tarjetas únicos; por ejemplo en un BIN de 8 dígitos hay un subconjunto de 10 millones de números únicos, más que suficientes para cualquier programa de tarjetas.
Así entonces, para emitir tus propias tarjetas, necesitarás de un patrocinador, ya sea un banco o un proveedor BaaS. Una vez que lo consigas, tendrás 2 opciones:
BIN dedicado: Dedicado a una sola empresa, ideal para lanzamientos grandes en los que se necesitará más de 1 millón de números únicos desde el principio.
BIN compartido: Es un BIN que se comparte entre varias empresas, normalmente es usado por grupos comerciales que cuentan con diversas empresas y requieren emitir un producto de crédito.
¿Cuál es mejor entre ambas opciones? No hay una respuesta correcta, se requiere de un análisis de tus objetivos a largo plazo; por ejemplo, muchos consideran que es más fácil moverse entre bancos cuando se tiene un BIN dedicado; sin embargo, cuando se trabaja con tarjetas físicas esto puede ser un problema a largo plazo, pues se deberá cambiar los plásticos para colocar el nuevo banco.
Así mismo, un BIN compartido tiene también sus contras, si se comparte con empresas que no pertenecen al mismo grupo, pues si alguna es clasificada o recibe malas calificaciones por fraudes; los consumidores pueden asociar a tu empresa con las mismas malas prácticas y resultar algo negativo para ti.
La relación entre BIN y tarjetas de pago es fundamental para entender el funcionamiento del sistema financiero moderno. Cada tarjeta de pago emitida por una institución financiera contiene un BIN único que la identifica inequívocamente dentro del ecosistema de pagos global.
Esta relación permite que las tarjetas de pago funcionen de manera interoperable a nivel mundial. Sin importar en qué país se emita una tarjeta o dónde se realice una transacción, el BIN garantiza que la información llegue al procesador correcto para su autorización.
El BIN también determina las características y limitaciones específicas de cada tarjeta de pago. Por ejemplo, algunas tarjetas pueden tener restricciones geográficas o límites de transacción específicos que se identifican automáticamente a través de su BIN correspondiente.
Todos los tipos de tarjetas de pago utilizan el sistema BIN para su identificación, aunque cada categoría tiene características específicas codificadas en estos números. Las tarjetas de crédito utilizan BIN que identifican no solo al emisor sino también el programa de recompensas y beneficios asociados.
Las tarjetas de débito emplean BIN específicos que permiten a los sistemas identificar la cuenta corriente o de ahorros vinculada. Esta identificación es crucial para el procesamiento en tiempo real, ya que debe verificarse inmediatamente la disponibilidad de fondos en la cuenta del titular.
Las tarjetas prepago representan una categoría especial que utiliza BIN específicos para identificar el tipo de programa y las restricciones asociadas. Estas tarjetas pueden tener limitaciones particulares en cuanto a recarga, uso internacional o tipos de comercios donde pueden utilizarse.
La validación de tarjetas de pago mediante BIN sigue un proceso estructurado que comienza con la verificación de la validez del código identificador. El sistema consulta una base de datos actualizada de BIN activos para confirmar que el código corresponde a un emisor legítimo.
Una vez verificado el BIN, el sistema aplica el algoritmo de Luhn para validar la estructura matemática del número completo de la tarjeta. Este algoritmo detecta errores de digitación y números generados aleatoriamente que no siguen la estructura válida.
El proceso de validación también incluye la verificación de características específicas asociadas con el BIN, como la fecha de expiración válida, el estado de la tarjeta (activa, bloqueada, vencida) y cualquier restricción particular aplicable al tipo de producto identificado por el BIN.
Se le conoce como carding a un método de estafa online con el cual los delincuentes cibernéticos realizan pequeñas compras usando los datos de tu tarjeta. Este tipo de delito funciona en 2 fases.
Como en todo crimen, estos ciberdelincuentes actúan en conjunto con grupos a los que se les llama BIN y a los miembros se les conoce como bineros. El nombre proviene del Bank Identification Number porque, son justo esos los números que utilizan los delincuentes para generar de forma aleatoria códigos y números.
Debido a la importancia del Bank Identification Number para las operaciones bancarias, recomendamos las siguientes medidas de protección que te permitirán estar más seguro contra fraudes cibernéticos.
Como negocio online también es importante que sepas sobre el BIN y los riesgos del carding. Las tiendas en línea se ven sumamente afectadas por el robo de los BIN por dos razones:
Para evitar que se hagan compras a través de BINs robados, puedes hacer lo siguiente:
Conocer todo acerca del BIN o Bank Identification Number es indispensable tanto para las empresas que quieren emitir sus propias tarjetas, como para los consumidores finales; pues es el número que le da certeza y seguridad a la tarjeta que usas.
Por lo que si eres una empresa que está en búsqueda de un patrocinador de BIN, en Métricas tienes un aliado, nosotros podemos ayudarte con ello, pues tenemos un servicio de emisión de tarjetas en el que cumplimos con todas las especificaciones que se necesitan como el Bank Identification Number. Acércate a nosotros, emitir tus propias tarjetas con un aliado como Métricas, es más fácil de lo que te imaginas.